El Envejecimiento Natural y la Belleza de los Años

Envejecimiento natural

Dar con el elixir de la eterna juventud sin duda se ha convertido en el objetivo de muchas mujeres. La diferencia es que estos últimos años son más las mujeres que apuestan por potenciar su belleza de forma natural. Y es que considero que se ha distorsionado el significado real de la belleza y el envejecimiento poniendo en práctica múltiples tratamientos que pueden ser dolorosos y costosos.  

Más allá de tener la intención de aparentar una edad que no tenemos, deberíamos cumplir con ciertos estándares importantes como lo son: Un óptimo estado de salud y un nivel de energía que nos permita estar en constante movimiento.  

La medicina y técnicas antiaging se ha robado todas las miradas y hoy profundizaremos más sobre cómo sacarle el máximo a nuestra belleza natural antes y durante el proceso de envejecimiento.

Belleza natural y envejecimiento ¿es posible?  

Cuando relacionamos la belleza con el envejecimiento debemos tomar en cuenta desde como comemos, cuanto nos movemos e incluso cómo nos vestimos, hasta podría incluir las veces en que sonreímos durante el día.  

Los hábitos forman parte fundamental de esta transición y no hablo de cambiarlos de un día para otro, ya que un resultado esperado en nuestra forma de vida debe trascender más de lo que esperamos.  

Son muchas las causas de un envejecimiento prematuro, por ejemplo: fumar, exceso de bebidas alcohólicas, sustancias psicotrópicas, abusar de la piel exponiéndola al sol sin protección, ingerir grasas saturadas, así como la polución, que predisponen a la formación de sustancias toxicas (radicales libres) que aceleran de forma significativa el proceso de envejecimiento.  

Debemos saber que no todos envejecemos de la misma forma. Una cosa es la edad cronológica (el día en que nacimos) y otra muy distinta es la edad biológica¿No han notado que hay personas que envejecen más rápido que otras aun cuando son jóvenes?  

Esto se debe a nuestra marca genética y toda la acumulación y producción de radicales ocasionados por nuestros malos hábitos que determinan nuestra longevidad.  

También debo acotar que existe una edad psicológica, está cultivada a través de nuestras experiencias y la edad social, que va agarrada de la mano por las circunstancias que la sociedad nos exige, de cierto modo, como son: el trabajo, casarse, una familia, una jubilación etc.  

Sin embargo, cuando ya entendemos toda esta información y queremos encontrar un punto de partida para cambiar nuestra realidad ¿Cuál sería el primer paso a tomar? ¿Cuál es el camino correcto? ¿Necesito ayuda profesional? ¿Es algo relacionado con la autoestima?  

Son inquietudes comunes y muy fáciles de detectar cuando dudamos de nuestra apariencia sobre todo si vemos las primeras líneas de expresión en nuestro rostro.  

¿Cuándo y cómo deberíamos empezar a cuidarnos?

El cuidado externo empieza desde tu interior y va de la mano con nuestra estabilidad emocional. Siempre es importante alimentarnos bien, pero a partir de cierta edad debemos prestarle atención a diferentes situaciones.  

A partir de los treinta años ya estamos en un punto donde nuestra carga de trabajo es máxima (tanto dentro como fuera de casa). Comemos fuera de casa y muchas de las veces tomamos decisiones equivocadas. La clave es la elección, sin descuidar nuestros principios establecidos, y manteniendo una dieta sana y equilibrada.  

Es hora de:  

  • Vigilar lo que comes, dentro y fuera de casa. Has una selección de platillos llenos de verduras, ensaladas frescas y comidas muy condimentadas.  
  • Incrementar el consumo de alimentos ricos en antioxidantes, vitamina C y E, y betacaroteno (presentes en verduras de hojas verdes) así como la fruta fresca 
  • Modifica tu despensa, sanearla de aquellos alimentos que sabes que te hacen daño. Llénala de productos frescos, frutas, verduras, productos integrales, desnatados.  
  • Limpiar tu cutis diariamente y utilizar cremas adecuadas según tu tipo de piel y edad. 
  • Practica ejercicio de forma regular, combinando el aeróbico con el muscular.  
  • Incluye aceites y alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 (aceite de oliva, aceite de semilla de uva, aceite de linaza) .
  • No dormir maquillada y verificar que nuestros cosméticos no pasen de su fecha de vencimiento.  
  • Realiza mascarillas naturales con: avena y miel, aguacate, aloe vera.  
  • Beber suficiente agua. 

Como verán para que prevalezca nuestra juventud debemos comenzar por modificar nuestra vida de forma significativa. Y es que nunca tendrá los mismos efectos sobre el organismo una dieta rica en frutas y verduras frescas que una alimentación basada en precocinados y conservantes.  

Dado que no podemos intervenir en nuestro mapa genético, intentemos cambiarle el curso de forma positiva potenciando nuestra belleza de forma natural.

 

 

El Envejecimiento Natural y la Belleza de los Años
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